
E-Government: el ciudadano toma la palabra
El Open Government está logrando que los ciudadanos y los políticos cada vez tengan una comunicación mucho más cercana y directa gracias al uso de las TICs.
Nagore de los Ríos, Directora de Gobierno Abierto y Comunicación en Internet del Gobierno Vasco, aprovechó las Jornadas de Big Data del Espacio Fundación Telefónica para contarnos su proyecto de e-Government: Irekia. Se trata un caso pionero en España sobre cómo los gobiernos están abriéndose a los ciudadanos y tratando de ser totalmente transparentes.
Como impulsora de la plataforma, De los Ríos cree que "esta nueva manera de relación políticos-ciudadanía está suponiendo una verdadera revolución, y el ciudadano está dejando de comportarse como un mero agente pasivo, para pasar a convertirse en un agente implicado en la toma de decisiones que le importan y además le afectan".
¿Qué es eso del Gobierno Abierto?
Uno de los problemas habituales de los políticos es su falta de cercanía con los ciudadanos. Se echa en falta un diálogo constante y una toma de decisiones conjunta, ya que la relación ciudadano-administración se limita a la cita con las urnas cada cuatro años. Sin embargo, el ciudadano tiene muchas cosas que contar a los políticos y no encuentra la vía de comunicación para hacerlo. Es ahí donde surge el Open Government, para propiciar un contacto más directo entre ambas partes gracias a Internet.
Se trata de una forma de hacer política basada en tres pilares: transparencia, participación y colaboración. Transparencia, porque desde el Ejecutivo se ponen a disposición del ciudadano informaciones y datos en tiempo real sobre sus actividades, decisiones e intenciones. Participación, porque todas las leyes o medidas que toma el Gobierno pueden ser debatidas y completadas con la opinión de los ciudadanos, incluso ellos mismos pueden plantear sus propias propuestas y marcar la agenda. Colaboración, porque el Gobierno quiere trabajar conjuntamente con la ciudadanía para construir una sociedad más conectada aportando nuevas herramientas de trabajo, que todas las informaciones sean escuchadas provengan de donde provengan.
Gobierno Abierto significa que los políticos tienen que liberar toda la información que antes administraban a cuentagotas, porque es pública, y además pertenece a la ciudadanía. Significa escuchar y dialogar, en lugar de imponer. Los ciudadanos ya no se conforman sólo con mirar lo que está ocurriendo, sino que reclaman recuperar el control después de tantos años de oscurantismo.Con el 15M se demostró que la ciudadanía tenía mucho que decir. La gente ya está hablando, y la administración tiene la obligación de escuchar. No basta con abrir twitters, facebooks, blogs, foros…sino que hay que usar la tecnología para entablar esa conversación y generar esa comunicación.
De los Ríos opina que "los políticos llevan mucho tiempo inventándose problemas y falsas soluciones, y los ciudadanos ya están contando sus problemas a sus gobernantes, incluso aportando soluciones. Es muy importante que los que nos dirigen se den un baño de humildad y dejen atrás esa manera de decidir y ejecutar totalmente alejada de la realidad social, y pasen a escuchar, a dialogar".
Tuderechoasaber fue la primera web en España que permitía al ciudadano solicitar información a cualquier institución pública española, pero según De los Ríos, el funcionamiento no era el más adecuado: muchas preguntas acababan en el limbo administrativo. Ese fue uno de los motivos por el cual surgió Irekia, para practicar la escucha activa y asignar a cada responsable su competencia concreta, y hacerlo públicamente.
Poner el proyecto Irekia en marcha no fue tarea fácil. Tuvieron que presionar a muchos altos cargos de la política para que se implicaran en el proyecto. Muchos políticos creían que esto del Open Government consistía en comentar algo en la redes sociales de vez en cuando, pero se equivocaban. Se trata de liberar los datos, dar información al ciudadano, y lo más importante, una nueva forma de trabajar. Requiere el esfuerzo de escuchar al ciudadano y darle respuestas. Un ciudadano no puede ver mermado su derecho a la información sólo porque su político sea perezoso con las nuevas tecnologías. Desde Irekia han tenido que ingeniárselas con maniobras de presión para sacar los colores a este tipo de políticos, como insertar un reloj que visualiza cuánto tardan en contestar a la ciudadanía o informar sobre quiénes contestan y quiénes no.
En definitiva, para que el Open Government funcione, se necesitan esfuerzos externos e internos. Desde fuera, ciudadano, medios de comunicación y políticos deben ir de la mano. Desde dentro, las administraciones tienen que fomentar actitudes proactivas y transparentes: ‘abrir’ todos los datos ahorra costes y tiempo, por muy delicados que sean; además, no merece la pena ‘retenerlos’, porque al final antes o después verán la luz.
Los ciudadanos no están ahí usando el Open Data para molestar al político, sino para ayudarle a no equivocarse y sobre todo, buscar el bienestar común de la sociedad.
Si le interesa el Open Government aquí puede ver la charla entera de Nagore de los Ríos en las Jornadas sobre Big Data del Espacio Fundación Telefónica.



